Pedro D. Verdugo Romero
Barcelona, 1971. Soy Ingeniero en informática y trabajo como director de proyectos tecnológicos en una multinacional del sector. Aparte de leer casi todo lo que cae en mis manos, me encantan las películas de aventuras, los juegos de construcción, los videojuegos retro y los retos de lógica.
Desde que yo pueda recordar, siempre tuve mucha curiosidad por saber cómo funcionaban las cosas, empezando por esos aquellos extraños símbolos que mis padres seguían con los ojos en revistas y periódicos. Descubrí muy pronto el placer de la lectura con los típicos tebeos de Bruguera de los años 70 y 80 y con las aventuras ilustradas de Julio Verne. Todavía conservo en una caja de zapatos el juguete que marcó mi primera infancia: una gran colección de piezas de Tente. Pero toda historia de amor tiene su fin, y llegó un día en el que entró en casa el artículo que marcaría irremisiblemente mi futuro: un micro ordenador personal ZX Spectrum+. Tanto que hice de esta afición mi carrera y mi profesión. Me olvidé de los juegos de construcción durante mucho tiempo, justo hasta el día en que empezé a disfrutarlos de nuevo, esta vez en compañía de mis hijos.
En cuanto a mi actividad literaria, todo empezó bastante más tarde, con el relato corto “Sueños en bucle”. Gracias a él conseguí en el 2012 el primer premio del concurso de relatos cortos JAK de Santa Coloma de Gramanet. Esto me animó a escribir más relatos, cuentos y, un poco después, dos novelas.
A finales de 2015 autopubliqué la primera: “La falsa metáfora del Péndulo de Newton”, una historia de género negro localizada en la Barcelona actual, con ingredientes familiarmente universales pero que ya podrían encontrarse en cualquier película de cine policíaco americano de los años cuarenta: trampas, envidias, celos, magnates, corrupción, sangre, deseo, mujeres fatales y hombres desesperados.
Titulé mi segunda novela “Profetas en la Nube”, y fue publicada por la editorial Héroes de Papel en 2019. En ella seguía las andanzas y desventuras de un policía catalán mientras perseguía al autor del asesinato de uno de los youtubers más famosos del planeta, un crimen que quizás no se había producido.
Cuando el escribir se convirtió más en rutina que en placer, busqué entre diferentes alternativas y encontré una nueva pasión en la que volcar mi creatividad: la programación de videojuegos. Muy básicos, quizás con importantes limitaciones en cuanto a gráficos y sonido, pero siempre tratando de mantener una cierta originalidad en las propuestas.
Como resumen de mi actividad, en todos estos años siempre he intentado mantener mis escasas neuronas en movimiento, y ello me ha permitido llegar a una conclusión básica: es la creatividad lo que mueve al mundo. Así que recientemente decidí que era momento de agrupar en un lugar común todo ese material que he ido generando estos últimos años, mediante la creación de este portal web, tinymindgames.com. Espero seguir ampliando sus contenidos en el futuro próximo, y que otras personas puedan disfrutarlos y hacer uso de ellos.
Muchas gracias por estar aquí.
Pedro D. Verdugo


